A veces la gripa no llega con fanfarrias. No empieza necesariamente con fiebre alta, una caja de pañuelos vacía y alguien declarando desde el sillón que “ya se enfermó de todo”. Muchas veces comienza de forma mucho más discreta. Una garganta que se siente rara al despertar. Un cansancio que no encaja con lo que …