Comer saludable en casa suena fácil hasta que uno lo intenta de verdad. La escena suele empezar con buenas intenciones: compras verduras, yogur, avena, pollo, semillas y quizá alguna bolsa de espinacas que se ve impecable bajo las luces del supermercado. Tres días después, las espinacas empiezan a rendirse en el cajón del refrigerador, nadie …
